PRIMERAS DE CAMBIO
Iniciamos este blog con la ilusión de entablar un diálogo respetuoso con mil rincones del planeta (suena eso bien iluso, ¿verdad?) y ampliar las vías de la comunicación a través de la red. Este espacio tiene tres caminos a seguir, uno de ellos es hablar de letras, de literatura y de campos relacionados con esta temática. Dos, aquí se hablará de fútbol navegando más allá de lo que el deporte simplemente exprese como actividad lúdica o recreativa, es decir me interesa la vivencia del hincha y los imaginarios que genera algo que lo pensamos como una forma de vivir y de sentir; y en tercera instancia se divagará acerca de la vida en general, sus laberintos y entrecruzados caminos.
En momentos en que por primera vez pensé en crear este blog me encontraba en una ciudad que ayudaba mucho a relacionar varios de los temas a tratar. Buenos Aires, una ciudad que me resultó fascinante por su calles amplias y arboladas, por su dejo de ciudad tercermundista vestida y falseada como una Paris suramericana. En este lugar se vive el fútbol y la literatura con mucha pasión y entrañable misterio. Allí todos hablan y conocen de escritores y futbolistas, los cafés están llenos de directores técnicos y narradores frustrados. Los taxistas de Buenos Aires pontifican de la vida y del delirio del fútbol. En aquella primera semana de mayo durante mi estancia el tema en ebullición era la patada voladora del "Gato" Gastón Sessa a Palacio en el primer juego de la llave por los octavos de final de la Copa Liberadores entre Boca y Velez. ¡Gato, ¿qué te pasó?, che! Dijo alguien por ahí... Ahora estará en boga la clasificación angustiosa de River en la Suramericana hace escasas horas o la eliminación del "invencible" Boca… O tal vez ya se estará cocinando el ardor de lo que se viene, el clásico del fútbol argentino, quizá el más espectacular del mundo.
Pero en esta oportunidad me gustaría comenzar con las imágenes de Buenos Aires que todos tenemos. Antes de conocer esta mega ciudad yo la relacionaba más con representaciones muy europeas y un estilo muy afrancesado que de hecho lo tiene. Tanto Cortázar como Borges impulsaron de cierta manera la idea de una urbe del primer mundo y poco cercana a las otras capitales latinoamericanas. Hoy por hoy uno se encuentra con una ciudad ciertamente interesante pero alejada de ese imaginario europeo que yo llegué a creer como cierto. Buenos Aires en estos momentos transita aún entre las consecuencias de la crisis económica argentina y el día a día de cualquier país tercermundista. A la par de sus edificaciones imponentes, sus amplias avenidas, monumentos y cafés al mejor estilo de Barcelona o Paris se observan pequeños niños vendiendo flores, pidiendo unas monedas o tocando una melodía en un acordeón de sonido estridente. En las noches ciertos lugares turísticos están habitados por cartoneros y personajes de la noche. Lo anterior sin hablar de las decenas de kilómetros de “villas miserias” que acompañan a ciertas autopistas como la que conduce a La Plata. Cuando preguntaba a taxistas por este fenómeno, muchos me respondían que la inmigración boliviana, paraguaya y peruana tenía su cuota en este proceso... Ahí me acordé de la misma situación en Estados Unidos en la que los afrodescendientes y los latinos son los aparentes focos de pobreza… ¡Mentira de mentiras!
Pero lo anterior no es un juicio o sentencia, la actual Buenos Aires, la otra no la conocí, tiene todos los elementos de una ciudad fascinante e invita a reinventarla tal como se recrea en los relatos de Washington Cucurto, el creador del “Realismo atolondrado”, en el que aparece el barrio Constitución y sus dominicanas generosas, los “paraguas” y los peruanos marginales, los travestis que en el día atienden en esa localidad y en las noches caminan por los Bosques de Palermo buscando un cliente, todo un espectáculo social, marginal y estético que descresta a cualquiera. También en Buenos Aires están los “bolitas”, bolivianos, que como mencionaba en tonito agrandado un taxista "son buenos trabajadores pero sucios y toman mucho"… (una que otra palabra del lunfardo se me puede escapar).
Dejo la pregunta acerca de la imágenes que usted pueda tener de esta ciudad… Cómo se la imaginaba antes de ir, cómo se la imagina sin haberla conocido, cómo la ve ahora que la conoce, cómo la siente, cómo la vive, qué lugares frecuenta en ella, cómo es el lienzo de esta Buenos Aires para usted… Píntela con sus palabras, ahora es su turno…
Pd: Prometo que los próximos "posts" serán menos extensos.
Pd2: ¿Alguien preguntó por la famosa patada de Sessa? Aquí está
Comentarios
Esa patada voladora me recordó el puño que le dio Schumacher a un jugador de Francia (no me acuerdo el nombre) en el mundial de España 82. Ese puño dejó al jugador francés tendido en el piso y el arbitro ni exulsó a Schumacher y creo que no pi†o falta...Era tiempo suplementario. ¿Te acordás?